Reconciliación

“Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra Él y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones” Catecismo de la Iglesia, 1422

Como resultado del Pecado Original, la naturaleza humana se debilita. El Bautismo, impartiendo la vida de la gracia de Cristo, quita el Pecado Original, y nos vuelve hacia Dios. Las consecuencias de esta debilidad y la inclinación al mal persisten, y muy a menudo cometemos pecado personal o real.

El Sacramento de Reconciliación es uno de los aspectos más únicos y hermosos del catolicismo. Jesucristo, en su abundante amor y misericordia, estableció el Sacramento de Confesión, para que nosotros como pecadores podamos obtener perdón por nuestros pecados y nos reconciliemos con Dios y con la Iglesia. El sacramento “nos limpia”, y nos renueva en Cristo.

Primera Reconciliación

Los niños deben estar preparados para recibir el Sacramento de la Reconciliación antes de recibir la Primera Comunión.
Ambos sacramentos generalmente se reciben en el segundo grado.

Requisitos para la primea Reconciliación:

  • Los niños deben de estar asistiendo al programa de educación religiosa.
  • La preparación requerida para el Sacramento de la Penitencia consiste en la capacidad de discernir entre lo correcto y lo incorrecto, junto con un entendimiento apropiado a la edad del niño, de lo que es el pecado. Comprender el pecado y la diferencia entre el pecado grave y el menos grave son conceptos cruciales para la recepción del sacramento.
  • Asistir a Misa regularmente.

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